La azafata ofrece bebida a un gay que está sentado al lado de una monja dentro de un avión.
El gay (Haciéndose el fino) pide Whisky escocés con hielo.
- Usted gustaría beber lo mismo, hermana? Pregunta la azafata a La monja.
La freira queda indignadísima a lo cual responde:
- Prefiero ser agarrada salvajemente y ser violada por un negro de dos metros de altura, antes que ingerir una gota de alcohol!
El ‘trolo’ escucha y en seguida devuelve el Whisky a la azafata diciendo:
- Ay! Discúlpeme! Yo no sabía que existía esa otra opción para pedir!



0 comentarios:
Publicar un comentario